Filosofía, cultura, sistema de organización. Estrategia o estilo de dirección de una empresa, según la cual todas las personas se forman, practican y fomentan la mejora continua y la satisfacción de los grupos de interés.
La calidad en la gestión, engloba a todas las actividades de la empresa de una forma no limitativa; hace referencia a un marco amplio orientado a satisfacer a todas las partes de una empresa.
Detección de puntos fuertes y áreas de mejora.
Diseño y desarrollo continuo de planes y acciones de mejora que aseguren entre otros, buenos resultados y ventajas competitivas.
Realizamos un examen global y sistemático de mi organización y la comparamos con un modelo de excelencia empresarial (empresa puntera).
Cuando hemos realizado varias autoevaluaciones, es interesante contrastar su diagnóstico con una evaluación externa.
Resulta imprescindible a la hora de tomar la decisión de iniciar este proceso, el interés y la total involucración por parte de la Dirección de la empresa. (Los líderes deben ser los primeros en dar ejemplo).
La excelencia en la gestión trata precisamente de las actividades y responsabilidades de la Dirección, es decir, cómo gestionar tu organización.
Sin ello será difícil involucrar al mayor número de personas y conseguir resultados positivos.
Todo depende de la complejidad de la empresa, de sus procesos, de sus objetivos y sobre todo de la importancia, dedicación y recursos que se le asigne al proyecto.
Desde Guía De La Calidad motivamos a que la estructura del proyecto se desarrolle entre 12-15 meses, para que a partir de ahí sea la propia empresa quien realice un ciclo completo para anclar el SGC. Y si los resultados son buenos... optar al Premio de Excelencia.
Lo primero que hay que resaltar es que el modelo EFQM no es prescriptivo, sino de aplicación voluntaria, por lo que no hay ningún requisito de carácter contractual. Son los criterios definidos en la estructura del modelo los que permiten conocer el grado de excelencia en la gestión en la que se encuentra su empresa mediante su evaluación.
La Fundación Europea para la Gestión de la Calidad, otorga un reconocimiento formal, por etapas, en función del nivel de excelencia alcanzado:
Comprometido con la excelencia - Reconocido para la excelencia - Finalista Europeo - Premio Europeo - Ganador Premio Europeo a la calidad.
Otras organizaciones como Euskalit gestionan la concesión de la Q de plata / oro (400 - 500 puntos en la evaluación externa del modelo EFQM).
GuiadelaCalidad es una herramienta cuyo principal objetivo es proporcionar un apoyo, especialmente dirigido a las personas que directamente se van a ocupar del proceso de mejora continua dentro de la empresa.
Se parte de la base que en la organización la mayoría de las personas están especialmente comprometidas o en proceso de adaptación.
Estar “excesivamente” implicado en mejorar los rendimientos internos y “olvidarse” de la orientación al cliente, de los posibles cambios del mercado o de las innovaciones tecnológicas.
El cliente puede llegar a percibir que nuestros productos están desfasados, por debajo de las prestaciones de los de la competencia. “Nos come el día a día”.
Contentarse con ofrecer un producto sin defectos, y no atender a ningún otro requisito.
Quizás no hace mucho era una meta que te abría las puertas del mercado, ahora es algo que simplemente se considera normal. El mercado te catalogará por el valor añadido que les ofreces, que es lo que te diferenciará de la competencia.
No disponer de un sistema de documentación ágil y sencillo que nos permita controlar de una manera “suficiente” todo el proceso; en definitiva si nos “ahogamos” en papeleo muchas veces ineficaz y repetitivo.
Iniciar el proceso y “delegarlo” en lugar de asumirlo y considerarlo cuestión de todos los trabajadores de la empresa. Si estamos insistiendo en que la aplicación del modelo es vital para la empresa, entonces la responsabilidad debe caer en todos (empleados capacitados, clientes informados, dirección comprometida) , y que llegue a ser la “estrategia” de cualquier ámbito en la empresa.
Pensar que la aplicación del modelo no supone un cambio organizativo.
Seguimos trabajando de la misma manera y no se fomenta:
Aunque estos cambios puedan ser duros y algunas veces dolorosos.
Si no reconocemos el trabajo y la aportación de todos y cada uno de los trabajadores, si no consideramos la importancia que tienen “las personas” en la empresa.
No considerar a los clientes y proveedores como colaboradores a largo plazo.
Con ellos es importante:
Exigir resultados “inmediatos” a todo el proceso que debe ser ordenado, sencillo, incluso hasta lógico, pero que lleva su tiempo para asentarlo.
La aplicación del modelo suponga crear una estructura que nos “encorsete”, que nos prive de nuestro espíritu innovador, creativo; en definitiva que caigamos en la rutina sin ningún afán de mejora continua, de ser mejores que nuestros competidores.